Por Lissy Espino y Mariana Valtierra
CIUDAD DE MÉXICO.- Hoy en día en México se
encuentra de una manera legal la posesión de 5 gramos de marihuana para el
consumo personal e inmediato, sin embargo el pasado martes 18 de febrero
se presentó ante el Pleno Senado la iniciativa para regular y legalizar el
consumo y producción de marihuana en el país.
El senador Mario Delgado Carrillo,
del PRD, comentó que regular el
uso de la marihuana no es promover su consumo, sino por el contrario es
resolver algunos de los problemas que genera la prohibición. Explicó que la
principal causa de muerte en jóvenes de entre 20 y 25 años es el homicidio, las
muertes derivadas de la violencia que genera la guerra contra las drogas,
convirtiéndose en el principal riesgo que enfrenta la juventud, más que el
fumar mariguana.
Hoy
en día el acercamiento a las drogas se vuelve más fácil y más riesgoso. Por lo
que muchas declaraciones hechas en el senado de la República apuntan con puntos
a favor sobre tener un control de calidad sobre la droga más consumida en
México.
La
mayoría de los jóvenes entrevistados de entre 20 a 25 años de edad, han tenido
un consumo mínimo en dos ocasiones de esta droga. Las sensaciones que nos
narran los entrevistados son de estar en otro planeta o estar en el famoso
estado “high”.
Las principales causas que llevaron a
los jóvenes entrevistados a querer consumir marihuana, fueron las ganas de
sentir algo más en sus vidas. Los círculos sociales donde se encuentran y se
desenvuelven los protagonistas de
nuestra entrevista, son integrados por más de dos amigos a los cuales les gusta
consumir de vez en cuando el estupefaciente.
Las
ideologías y posturas por parte de los
partidos políticos, la sociedad e
incluso la religión acerca de la legalización de la marihuana han entrado en
constante debate y conflicto. Una discusión que hasta la fecha sigue en pie y
quieren comenzar dando el primer paso proponiendo la despenalización del
llamado estupefaciente.
Amalia García Medina diputada federal de la
Cámara de Diputados de México, perteneciente al Partido de
la Revolución Democrática (PRD) dice que es un asunto que genera debate en todos
lados, no sólo en el partido sino en toda la sociedad. “Hay puntos a favor y en
contra, pero lo que yo encuentro es que hay una coincidencia entre
prácticamente todo el mundo. Tiene que
encontrarse una solución a la grave situación de violencia que se vive
en nuestro país en donde los
estupefacientes son una parte substancial”.
Amalia hace referencia al importante papel que
desempeña la marihuana en el incremento de violencia en nuestro país, ya sea por
el tráfico, por la producción, distribución y por la enorme riqueza que genera
a unos cuantos de manera ilegal. “Es un negocio ilícito y lo que ha detonado la
discusión en nuestro país es que mientras Estados Unidos arma a buena parte del
planeta y por supuesto a Latinoamérica para que se combata al crimen organizado
vinculado a los estupefacientes, ellos han ido cambiando sus normas…”
La Diputada mencionó a los estados de
Washington y Colorado en dónde se puede
utilizar la marihuana con fines recreativos, mencionando también las
finalidades lucrativas que esto con lleva. “En realidad es una razón económica
también porque el gobernador de Colorado dice que se legalice para que se pueda
producir, distribuir y para que se paguen altísimos impuestos, aquí se ve que
están pensando en el dinero”.
Por otro
lado Amalia también habló de los estados de la Unión Americana en los que ha
ido cambiando la visión perceptora sobre el uso de la marihuana y que lo han
hecho pensando en su utilización para fines médicos. “En el caso de México en
el debate que hay en la asamblea de los representantes de la Ciudad de México lo que se plantea no es
que se legalice, sino que se despenalice y que no sea parte de ese comercio
ilegal que genera muertes, que genera adicción y la agresión de grupos de la delincuencia
organizada que hoy afecta a nuestro país.”
Sin embargo es un conflicto global y de
acuerdo a la Diputada Federal, Estados Unidos tiene una gran responsabilidad en
relación con los estupefacientes. “Tendrían que adoptarse políticas que eviten
que sean motivo para el crimen organizado, la delincuencia y la inseguridad;
sin embargo yo no veo a Estados Unidos dando los pasos acelerados que se
debieran, hay algunas señales que muestran en el ámbito federal del gobierno de
Washington que ellos están reconsiderando esta transformación”. Y es que con la
declaración hecha por el Presidente Barack Obama en la que dijo haber fumado
marihuana en su juventud y comparar el daño
que genera el consumo de alcohol con el de marihuana dio mucho de qué hablar;
ubicando el tema de los estupefacientes como un asunto de salud pública y en
todo caso enfocado principalmente a las adicciones y el trato que se debe dar a
los adictos.
En la
OEA (Organización de Estados Americanos) se ha empezado a hacer esta discusión
con el Secretario General José Miguel Insulza. ”La despenalización del consumo
de drogas debe ser considerada en la base de cualquier estrategia de salud
pública”, establece un documento de la Organización de Estados Americanos
(OEA). El documento de unas 400 páginas dice que el adicto es un enfermo crónico
que no debe ser castigado por su adicción, sino tratado adecuadamente.
De
acuerdo a la OEA en América se encuentran cerca del 45% de los consumidores de
cocaína, un 50% de los consumidores de heroína y una cuarta parte de los
consumidores de marihuana.
Asimismo, la marihuana es un tema a
tratar por especialistas a favor de la
salud. En un estudio realizado por el medio de comunicación La Razón de
México, hacia la UNAM, nos informó lo siguiente “El consumo frecuente o
moderado de la mariguana genera una serie de trastornos neuropsicológicos que
propician, entre otras cosas, la pérdida paulatina de la memoria y retardo en
la reacción para resolver asertivamente los problemas inmediatos.” La
investigación, única en su tipo, incluyó el análisis a 64 estudiantes de nivel
medio y superior divididos en consumidores, dependientes y un grupo de control.
A dichas personas se les sometió a una serie
de estudios por parte de científicos encabezados por la doctora. Feggy
Ostrosky. Los resultados de esta investigación concordaron con los estudios
internacionales en materia de consumo de mariguana, que revelaron “deficiencia
en la flexibilidad mental, fluidez verbal, tareas de memoria, además de que
propicia patrones atípicos en estudios de neuro-imagen (como perciben las
cosas).”
La
problemática se ve como una manifestación de disfunciones sociales y económicas
que ha generado violencia y adicción. Como solución se busca implementar
programas para combatir las adicciones, así como también informar y mejorar la
seguridad y la salud pública de la sociedad.
Arturo
Peña Narváez, Subsecretario del H .Ayuntamiento de Naucalpan de Juárez, Estado
de México, externó algunos puntos considerables a cerca de la legalización de
la cannabis. “Es un debate muy actual
que de alguna forma ha generado
diferentes opiniones al respecto y se ha acelerado por el problema tan
grave que tenemos de violencia generalmente por el narcotráfico”.
Posicionamientos
a favor por parte de los jóvenes no es el único factor importante en tan
controversial decisión acerca de este estupefaciente natural. La educación
conservadora que hasta el siglo XXI ha
mostrado una revolución notoria a la liberación de ideologías sin ninguna
atadura se suma a la contradicción del tema a la legalización. Sin embargo, una
de las principales barreras ante el
“Sí” por el consumo de la
marihuana es la extensa sociedad de conservadores que habita el país mexicano.
“Hay
parte conservadora, aunque no tengamos una religión oficial, somos todavía
regidos por el cristianismo. El 80% de la población es practicante del
cristianismo, y es importante ya que la iglesia católica se ha pronunciado en
contra de la legalización”.
De
acuerdo a la encuesta realizada por El Universal aplicada a personas mayores de
18 años en el mes de febrero de este año, el 70% siendo la mayoría hombres,
jóvenes y con mayor escolaridad se muestra a favor de permitir el uso de la
marihuana únicamente para fines medicinales. Sin embargo el 79% se muestra en
contra para aumentar la dosis permitida de 5 a 35 gramos. Por otro lado el 71%
dice que el consumo ocasional de la
mariguana no implica adicción.
Las
nuevas reformas presentadas ante una extensa sociedad y la situación del debate
serán las protagonistas. A pesar de que cada individuo tiene sus propias
posturas e ideologías sustentadas, Arturo Peña nos mencionó algunos pros que
podría tener la sociedad si se aceptara el consumo legal de la marihuana.
“Yo
si estoy a favor. Pudiera ser tal vez
quitar una de las tantas drogas, porque
la marihuana
no es la única droga que se comercia aquí en México, sino cocaína,
anfetaminas, etcétera. Sería bueno, porque le quitaríamos una de sus tantas
drogas al control de cómo lo manejan las mafias. Por otra parte pudiera reducir
la violencia, aunque hay opiniones encontradas, yo sí considero que esto
pudiera generar e inclusive disminuir el consumo. Se generarían controles de
calidad”.
Ante
la crisis económica que atraviesa México
y a la falta de trabajo, la legalidad de marihuana podría crear fuentes de
trabajo. “Es un mercado grande, se distribuye en todos lados, generaría un
derroche económico. Esto puede ser una actividad, inclusive empresarial que
pudiere generar ingresos directos al fisco.”
Los
argumentos a favor de los encuestados en cuanto al cannabis son que se
disminuiría el narcotráfico, fines medicinales, que es menos adictiva a otras
drogas, que no es adictiva y que es una elección personal. Los argumentos en
contra son la afectación a la salud, adicción, mayor violencia y narcotráfico.
Los
diputados locales del PRD Vidal LLerenas Morales y Manuel Granados plantean la
llamada “persecución cero”, que consiste en detener a los narcomenudistas y no
afectar a los consumidores, y una vez lograda sería más factible que se
aprobara el incremento de 5 a 35 gramos de mariguana.
También
proponen la creación de un Comité de
Disuasión que informe sobre los efectos del consumo de Cannabis, así como
reglamentar su uso medicinal y poner
candados a la compra de inhalables. ¿Será que con esto se logrará tener control
absoluto de la compra- venta de la marihuana y acabar con los narcomenudistas?
De
acuerdo a la encuesta del Universal (2014) el 50% de los encuestados creen que
si se despenalizara el consumo de marihuana y se vendiera en tiendas, como el
tabaco y el alcohol no habría disminución alguna del narcotráfico y el 63% se encuentra en desacuerdo de la
despenalización de la marihuana.
La
despenalización de la marihuana sigue postergándose en nuestro país y hasta que
no se apruebe en el D.F. que es como el “conejillo de indias” de todos los
gobiernos estatales, seguirá estando en discusión por todo lo que esta con
lleva.


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